domingo, 3 de abril de 2016

Sunday's evening song.






Las gotas se deslizan por la ventanilla donde tengo apoyada la cabeza, de golpe me visualizo con muchos años menos sentada en el asiento del conductor, agarrada al volante e intentando ver por encima; una sonrisa en la boca y mucha hambre de futuro. Mamá me dejaba ocupar su sitio mientras las cintas de la máquina de lavado movían el coche hacia delante, yo me imaginaba conduciendo por una ciudad grande y caótica, siendo súper adulta y súper feliz. Cuando me aburría me centraba en las gotas e imaginaba que competían entre ellas, una carrera por el cristal hasta estrellarse contra el parabrisas.
Sidecars suena de fondo y ya no juego con las gotas, pero eso no me pone nostálgica: hoy no me apetece. Ya tampoco tengo tanta hambre de futuro, más que nada porque el futuro de entonces es mi ahora, y la ciudad grande y caótica esta a la vuelta de la esquina, pero yo no soy súper adulta, y me da miedo no ser súper feliz.
Miedo evitando felicidad. Que dos conceptos tan abstractos, que cosa tan estúpida.
La niña que no llegaba al freno pero que se negaba a soltar el acelerador aparece a mi lado, me agarra la mano y sonríe.
'si entonces pudimos, podremos ahora' -susurra.
Voy a creerla.

2 comentarios:

  1. Quien no imaginó esas competencias imaginarias entre las gotas de lluvia que chocaban contra los parabrisas de los coches ajenos o las ventanas que daban fuera de nuestra casa, competencias con las que sólo nosotros nos emocionabamos. (O los pequeños que solíamos ser nosotros, bueno, creo que en cierta forma yo lo sigo siendo, y quizá tú también, pero muchos ya lo han olvidado) Le has atinado a otra de mis canciones favoritas españolas, no recuerdo muy bien pero me parece que ha Sidecars lo conocí por soy fan de ti. Creo que a mi tampoco me apetece ponerme nostálgico no hoy, quizá mañana. "La hambre del futuro que és cuando lo que pasó ya pasó y los errores de los mayores ya no los cometeremos, ahora nos toca equivocarnos a nosotros con lo que nos toca, podremos caernos de nuestras bicis, al fin y al cabo siempre llevamos esas rodilleras que nos regalaron."

    Lo saqué de un escrito que escribí hace unos días de dos jóvenes que se fugan en un coche robado, quizá lo comparta en unos días en mi blog. Por cierto no sé si te hayas dado cuenta pero mi blog lo vinculé con mi cuenta de Google+ por eso ya no firmo como Producciones "La Vieja Escuela" Presenta: Pero aquí sigo leyéndote.

    Saludos y un beso grande.

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    1. Pereza, Sidecars...parece que somos los dos muy rock and roll. Muchas gracias por leer y molestarte en comentar siempre. Me encanta el fragmento que has colgado y espero leerlo próximamente entero en tu blog, no sabía lo de Google + pero igualmente te tengo localizado por el link jajaja
      Un abrazo.

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