lunes, 11 de marzo de 2013

17 razones por las que un millonario debería regalarme una isla desierta. Parte II.




1.       Podre ve amanecer y anochecer desde la arena.
2.       Mi música alta no molestara a los vecinos.
3.       Los vecinos no me molestaran a mí.
4.       No habrá ningún tipo de contacto humano.
5.       No tendré el catarrazo que tengo ahora porque vivir cerca del mar es saludable.
6.       Los exámenes/recuperaciones/selectividad/pruebas de acceso universitarias no serán nunca más un problema.