miércoles, 4 de junio de 2014

Agosto.





Hoy es un mal día. Tan solo las 9 de la mañana y ya tengo ganas de meterme en la cama: quiero esconderme bajo la sabana con la luz apagada y la mente en blanco.
Pero de golpe algo me ha recordado a esa noche de agosto. ¿Qué edad tendría? 12 años, creo.
Subimos a la azotea todos juntos, haciendo mucho ruido por la emoción y la inocencia del momento. Yo tiraba de tu camiseta y corría mirando al cielo.
Sorprendentemente no me caí.
Todo estaba oscuro y es de las pocas veces que he agradecido estar lejos de la ciudad. Sonara a tópico decir que estábamos lejos del mundanal ruido urbano, pero es cierto. Lo único que se oían eran nuestras risas y comentarios impacientes.
Recuerdo como nos pusimos mirando al cielo, manteniendo los ojos bien abiertos procurando no pestañear para no perdernos ni un solo detalle.
"¿Veis eso de allí? Es Venus, lo podrás ver desde todas partes. Siempre viene con nosotros"
La lluvia de estrellas empezó poco después, entre nuestros "wows" y "alas". Era tan increíblemente bello que cualquier palabra, cualquier comentario o frase hubiera sonado torpe, así que no era necesario añadir mas.
No sé porque me ha venido esta escena a la cabeza, pero sé que ahora me siento más tranquila.
Da igual lo frustraste que resulte mi día.
O las ganas que tenga de esconderme y dormir.
En agosto las estrellas caen del cielo.
E incluso ahora, desde mi ventana, puedo ver Venus.

4 comentarios:

  1. Maravilloso (como todo en este blog).

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    1. ¡Muchas gracias! Me alegra que pienses eso jajaja

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  2. Una entrada preciosa, me ha encantado, Y ya la canción ni te cuento, la adoro <3 Un besito :)

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    1. Es mi canción de la semana, en repetición una y otra vez :)
      Gracias por pasarte :)
      Otro beso para ti

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