Generalmente
las palabras salen de mi cabeza y circulan libremente por el papel con ayuda de
mis manos. Rápida y sin pensar. Una frase detrás de otra.
Puntos, comas, guiones y espacios.
Voy
uniendo las ideas según se me van ocurriendo, sin pararme a releer. Es tan
natural que considero que solo me expreso bien cuando estoy escribiendo.
Pero
he dicho generalmente.Y generalmente
deja espacio a otros muchos momentos, momentos en los que tengo las ideas pero
me faltan las palabras. ¡Me sobran las palabras más bien! Quiero decir tanto
que acabo no diciendo nada. Me pican en la boca y se me atascan el cabeza,
deseando salir. Mezclo idiomas y acabo enredada en mi propio hilo mental.
Es
tan frustrante que se me frunce el ceño y me enfurruño conmigo misma.
En
fin, que hoy es uno de esos días en los que pienso mucho pero soy capaz de
decir nada.
Ya
me desenfadare.
Al
fin y al cabo, tengo que aguantarme toda la vida.
Me
encanta dejar la persiana levantada para que al despertar los rayos me
calienten la piel. Me gustan los días de playa en los que la luz se refleja en
el agua y el mar brilla con intensidad.
Sin
embargo hoy hay tormenta, y no podría estar más agradecida.
La
lluvia cae de tal manera que veo a los transeúntes luchar con sus paraguas para
no mojarse. Imposible. Acabaran calados hasta los huesos.
Suelto
un suspiro junto a mi ventana, abierta de par en par. No puedo evitar asomarme
y agradecer que el cielo este igual de enfadado que yo.
Que
siga tronando, que yo me uno a su queja contra el mundo.
Hace un tiempo me dijeron que en
la única cosa en la que pensaba era en amor o en cosas relacionadas con esa
palabra de cuatro letras tan prohibida. Estuve a punto de llamarle idiota
porque fue evidente que no seguía mi hilo mental. La verdad es que tampoco le
culpo. Hay veces que es un poco difícil seguirme porque salto de un tema a otro
rápidamente, pienso en muchas cosas a la vez y hasta a mi misma me desconcierta
estar en mi propia cabeza. Aunque desde luego hay gente que consigue meterse
dentro de mí y hablar sabiendo exactamente lo que quiero decir cuando yo no
puedo. Son exactamente dos, pero les agradezco en el alma que hayan hecho el
esfuerzo por entenderme. Y unirse a la causa de hacer que el mundo me entienda. Puede parecer, y revisando mis
post me doy cuenta, que solo pienso en amor. Bueno, tengo la edad que tengo y
durante este curso ha sido el tema central para todo el mundo (incluso para
quienes no lo toleran). No voy a justificarme porque es evidente que pienso en
muchas cosas más. Pero si, pienso mucho en el amor, y en cómo influye a mi
vida. Pienso en el futuro y si alguien será capaz de aguantar todos mis
defectos o si alguien querrá las virtudes que aunque haya días que yo no vea,
también tengo. Pienso en cómo me han roto el corazón y como aun así he sido
capaz de seguir queriendo. Pienso en como yo he hecho daño, y pienso en como
poder evitarlo la próxima vez. Pienso en todas esas parejas felices y quiero
ser como ellas, pienso en las infelices, en las rutinarias, en las nocivas...y
pienso en cómo no quiero estar nunca en ese punto. Pienso despertar junto a
alguien y simplemente sonreír, aunque ese día haya mucho trabajo por hacer.
Pienso en la vida diaria junto a la persona que me haga ser mejor y que abrace
cuando estoy siendo la peor versión de mi misma. Pienso en canciones escritas
por gente que ha sido dejada y en las canciones que ha escrito alguien
enamorado.El amor abarca todo eso y
mucho más y creo que tengo el derecho de honrar mis sentimientos simplemente
sintiendo y pensando sobre ello.
El amor no debería asustar tanto,
ni debería sonar idiota o pesado hablar o pensar en ello.
Ha empezado a llover y tengo
todas las ventanas abiertas.